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Revista Digital Cristiana Evangélica de enseñanza y estudio para el pueblo del Señor Jesucristo
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Estudios Bíblicos > La Iglesia

El Dr. Neal R. Thomson escribe en su libro "Una Obra Silenciosa", que narra los primeros 100 años de las Asambleas Congregadas en el Nombre de Nuestro Señor Jesucristo en Venezuela, las siguientes palabras:

 

"Después de 1800 se formaron muchas Misiones para fomentar la evangelización de todos los continentes. Algunas de las principales son interdenominacionales. Reciben como misioneros, a cristianos fundamentales de cualquier secta evangélica. Predican el evangelio, pero comúnmente les falta una doctrina definida en cuanto al orden de la Iglesia local."
(Una Obra Silenciosa, Neal R. Thomson, 1977, pag 2-3)

 

Esto no es mentira y tenemos que aceptarlo como la realidad. Muchos cristianos hoy en día hacen proclamar la Gran Comisión de Mateo 28:19 "Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo;" pero la gente se detiene en ese punto y como en que termina ese versículo; ¡hacen de ese punto y coma un punto y se acabó! ¡No! deberíamos leer más veces el versículo que sigue, el 20: "enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí que yo estoy con vosotros todos los dáis, hasta el fin del mundo. Amén". Parece mentira, nos gusta predicar el evangelio pero no dejar bien cuidada la semilla: Sembramos la semilla del evangelio pero no la alimentamos con el abono de la doctrina, así la planta apenas saldrá y morirá (Mt 13:1-23). Hay una decadente falta de la sana doctrina en muchas congregaciones que dicen ser cristianas evangélicas. La necesidad es urgente e inmediata: Enseñar la sana doctrina de la Biblia. (Tito 2:1)

Hemos llegado a los tristes días de la iglesia de Laodicea cuando nos hemos creído ricos y que nos hemos enriquecido y que ya no tenemos más necesidad pero el Señor Jesucristo nos advierte: "no sabes que tú eres un desventurado, miserable, pobre, ciego y desnudo" (Ap 3:17), Él nos dice que conoce nuestras obras (Ap 3:15), no podemos engañar a Dios, pero aún hay salida el Señor Jesucristo nos dice: "Por tanto, yo te aconsejo que de mí compres oro refinado en fuego, para que seas rico, y vestiduras blancas para vestirte, y que no se descubra la vergüenza de tu desnudez; y unge tus ojos con colirio, para que veas. Yo reprendo y castigo a todos los que amo; sé, pues, celoso, y arrepiéntete." (Ap 3:18-19).

Es el momento de comprar el oro refinado del Señor, esta sección tiene como propósito presentar artículos y temas sobre la doctrina de la Iglesia, en especial la iglesia local, nada sustituirá el estudio directo de la Biblia, pero esperamos que los temas y explicaciones presentadas a continuación le ayuden a encontrar un mejor camino para servir al Señor Jesucristo y le permitan guardar todas las cosas que Él ha mandado.

Le invitamos a revisar constantemente la sección porque siempre estaremos agregando artículos nuevos.

 

 





 

 

 

 
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